viernes, 2 de mayo de 2008


AUTORRETRANGO
Yo soy un souvenir de Buenos Aires,
una esquina difunta, destangada,
un nombre sin retorno,
un breve paso,
un mishote en orsai que gambetea
la vida maturranga y rechiflada,
con un feca, dos birras, cuatro mates
y el faso siempre de guiye entre los labios
un milonga que vive dequerusa,
un libro remanyado, dos olvidos
de ese tango que soy
en dos por cuatro.

(del libro “Incohemas, Patrióticas y Tangardías”)

jueves, 1 de mayo de 2008

DE LAS PALABRAS

¿Para qué las palabras
si está el beso
y el tiempo que transcurre
y el delicado fuego
de amapolas ardientes?
(del libro “Acerca”)

PUELLA ERRANS


De aquella luna gris
urdiendo en la ventana atardeceres ya borrados
queda un soplo.
Desando la memoria
y en sólo un breve instante me convido
al fugaz recuerdo de tus ojos.
Sentir atravesados los caminos,
los senderos de la vida y de la muerte,
planta esperanza.
Borra desatinos.
Remueve los bordes próximos de la locura.
En un instante breve
fue el universo todo
un par de labios,
la rosa derrochada
de tu risa,
un anónimo silencio, un puente sideral,
un crucifijo
para que exorcizar las impericias
fuese no más que un juego eterno,
rayano con la risa nuevamente,
insólito, fugaz, quizá demente,
pero verdad.
Parecido al caminante sin destino
que vaga por las calles libremente
errando vagabundo, pero advierte
que, solo, ha desandado algún camino
y aturdido y vivo y consecuente
se alza en el cenit de la alegría,
y en su regocijo
mira el mundo
desde aquel otro lado de la vía,
y a los dioses,
a la lluvia y a la noche,
los árboles y los duendes
eternamente
agradece.


Agustina Ariana D’Andrea 28-06-2005, 02:31 am.

lunes, 28 de abril de 2008

ZWEG


Se trata de un dibujo para la novela Zwerg, de Long-Ohni, que cuenta la historia de un duendo que se le aparece a un hombre en el día de sumpleaños número 50. La ilustracuón fue realizada por la artista española Chema Lera

http://ilustradoresaragonenses.blogspot.com/2006 12 01 archive.htlm

CONTRATAPA
Zwerg lo pide todo y al mismo tiempo es avaro de sí; no ofrece nada sino dejarse ver, cada tanto, cuando se le ocurra, cuando esté en su ánimo conectarse con nosotros, que somos los otros. Cabe entender en ese relato un apólogo muy profundo y muy apremiante sobre la índole de la vida, un signo acaso demasiado claro acerca de cuánto cuesta mirar al mundo con ojos limpios y ánimo sereno... Con el añadido de que no sabemos ni sabremos nunca quién es Zwerg; acaso seas tú, acaso sea yo. Tal vez sea quien no eres, o tal vez sea quien no soy. Tal vez sea aquel que esperamos ser cuando todo se haya cumplido y las explicaciones sobren.
Si tal improbable azar llega a ser verdad y podemos mirarnos a nosotros con ojos limpios, el duende seguramente optaría por desaparecer, quizá triste por carecer ya de objetivo o quizá contento de que podamos ser sin su ayuda. No sería ya necesario verlo, juguetear con él, evitar pisarlo, para sentirnos y palpar nuestra densidad, nuestra posible realidad. Zwerg habría dejado, entonces, de ser una señal del mundo hermoso y verdadero para aquellos que, de tanto frecuentar su trato, tendrían ese mundo como cosa propia.

Fernando Sánchez Zinny
PROLOGO


Hace muchos años me juré que no iba a asociarme al mundo de los grandes. Ustedes, que son chicos, comprenderán por qué.
Me juré asimismo el recordar por siempre todo cuanto había descubierto siendo niño. Anoche, lo confieso, estuve a punto de romper mi promesa. Hoy me siento inmensamente feliz de no haberlo hecho, sobre todo porque gracias a ello Zwerg puede vivir otros mil años más.
Sé que cualquier persona mayor se reiría ahora de lo que estoy diciendo, porque según todas las ciencias, única fuente de verdad para la mayoría de las personas grandes, desde la biología a la química, pasando por la biogenética y la etnología, no existe ser animado alguno que pueda vivir mil años. Pero todo ese conocimiento enorme, fruto del pensamiento de tantos hombres inteligentes, guardado celosamente en millones de libros, laboratorios, archivos, CDs e incluso internet, ignora, muchas veces, lo esencial de ciertas cosas y no sólo porque aquello sea invisible a los ojos, como lo ha dicho sabiamente don Antoine de Saint Exupery, o El Principito, que viene a ser lo mismo.
Para ser breve, les diré que mi interés por contar esta historia responde a tres razones:
La primera es que no quisiera resultar responsable de que muchas personas, por falta de oportunidad, se pierdan un destino maravilloso.
La segunda es que, después de darme cuenta de que, de haber roto mi promesa en aquel minuto fatal, hoy sería un hombre gris y sin sentido, debo contarla, aunque me tilden de loco, para recordar por siempre que no debo quebrar mi juramento.
Y la tercera es, simplemente, porque Zwerg se merece vivir más que mil años y hasta ser inmortal. Y yo debo ayudarlo.
Ahora me encuentro solo y, aunque me siento un poco triste porque Zwerg ya no está a pesar de que sé que, ¡sólo Dios sabe cuándo!, volveremos a vernos, disfruto recordando las veinticuatro horas que compartimos juntos.
No quise dejar pasar más tiempo. Hace apenas un par de horas que se fue y yo ya he comenzado a escribir esta historia, su historia y la mía, y también la de todos los que sean capaces de mantener una promesa como la que yo hice hace ya muchos años.







FARO FINAL


La vida se crea en los sueños y se construye en el amor.
***
No hay mejor manera de predecir el futuro que construirlo en el presente.
***
El único antídoto de la desesperación es la acción.
***
No me pidas amor. Cuando me lo hayas dado, recibirás el doble.
***
El amor es la ilusión de no ser incompleto. Por eso es la palabra que da sentido a todo.
***
Contemporaneizar con la muerte es una forma de aliarse con la vida.
***
Te queda todo de mí porque todo está en mí.
***
Cuando uno está loco de amor, está loco de vida. Cuando uno está solo de amor, está muerto. ***
Hablo de pájaros porque no puedo volar.
***
La razón de ser no deja de ser una consecuencia.
***
No hay recuerdo que me sea hostil porque ha perdido el rigor del presente.
***
Cuando me encuentro con el silencio, redescubro la música.
***
A veces un gran silencio destruye la tristeza.
***
A veces el amor ocupa todo el silencio.
***
Detrás de tanta soledad está uno mismo.
***
Si no puedo sentir el eco de un abrazo querrá decir que he muerto.
***
Para vivir un gran amor hace falta más que un hombre y una mujer: es necesario tirar al miedo por una alcantarilla.
***
Desde luego, detrás de una semilla que prospera hay otra perspectiva de la vida.
***
El que toma un dólar de papel a cambio de 25 manzanas realiza un acto de fe.
Hagamos como si la vida tuviera algún sentido. La muerte no se ocupará de verificarlo.
***
No me acuses. Yo soy mi propia fiscalía y dos para acusar a un reo sería una injusticia.
***
Dos debilidades que se suman pueden devenir en una fuerza.
***
Amenizar las horas con mentiras. ¡Vaya manera de fulerizar el tiempo!
***
Es una locura amar, a menos que se ame con locura.
***
La mayor soledad es la que comparten dos cuerpos indiferentes.
***
La vida es demasiado corta o demasiado larga según lo que se tenga para poner o tomar de ella.
***
Todo saber es la puerta de un nuevo saber. Advertir esa puerta es una condición de los inteligentes.
***
Ser demasiado inteligente es una crueldad, porque condena al aislamiento.
***
Ser demasiado inteligente es, de alguna manera, ser infradotado: no se cuenta, en sentido general, con quien compartir el pensamiento.
***
El amor y el odio son gemelos: si se ofende al primero, el segundo te mata.
***
El que escribe, o está solo, o lo acompaña un lector.
***
En un beso se descubre todo lo que se ha silenciado.
***
No hay cosa más penosa que vivir sin vivir para morir de éxito.
***
Quien dedica su vida a ganar dinero, no tendrá tiempo. Quien elige tener tiempo, no tendrá dinero. Cada cual sabrá en qué lugar considera que se encuentra la vida.
***
El idiota, grita; el inteligente, opina y el sabio, calla.
***
Cuanto más sé, sé cuánto más ignoro.
***
Vine a buscar la rosa y encontré este silencio. Vine a buscar la rosa cuando vine a este mundo. ***
Nada es perdurable, salvo el amor verdadero y la muerte.
***
El amor verdadero es aquel que nace y se nutre de la Verdad.
***
La ilusión incita al conocimiento de la Verdad, pero no es la Verdad.
***
Todo arte verdadero es una manifestación del amor.
***
Amo lo que alberga esperanza, pues ésta es la condición de lo perdurable.
***
Todo amor deviene del enamoramiento del otro.
***
La demasiada felicidad es el privilegio de los dementes.
***
La mentira no daña al engañado, sino mejor, al mentiroso, pues el engañado no tardará en desengañarse y el mentiroso morirá con su carga.
***
La mayor estupidez es volver a desear lo que se había olvidado, puesto que si se pudo olvidar no debió tener gran jerarquía.
***
El deseo de Belleza es un deseo que se paga muy caro, pero vale la pena.
***
Siempre se desea lo que no se tiene, pero el hombre suele engañarse y creer que tiene lo que no tiene. De ahí que suponga que no lo desea.
***
Deseo lo que no tengo y por tal razón, no he muerto.
***
Advierto que somos solos con tanta fidelidad que causa espanto.
***
Doy sin que me lo pidan pues carezco de la necesidad de mendigos.
***
La Belleza, si no encierra en sí al Bien, no es belleza.
***
El mayor infortunio es dejar la vida sin haber amado lo suficiente.
***
Las penas de amor son producto de la mala memoria.
***
Quien hace daño, se daña. Y si no se daña, es un psicópata.
***
El olvido, cuando no es terapéutico, es estúpido.
***
Para especular sobre el amor, primero hay que haber amado.
***
La memoria es el arma que nos permite luchar contra el infortunio.
***
El que olvida, después de haber aprendido, es inteligente. El que olvida por cobarde o desmemoriado es, además, tonto.
***
El hombre inteligente olvida la fábula, pero no la moraleja.
***
Más rico es el que ama que el que recibe amor.
***
La naturaleza es más piadosa que el hombre que no encuentra armonía con la naturaleza.
***
El término medio es, indefectiblemente, ajeno a la pasión. Por lo tanto, también ajeno a la felicidad, al amor, al bien, a la verdad y a la belleza.
***
El mediocre es siempre un cobarde por elección.
***
El azar es nuestro compañero de ruta y puede ser, según la ocasión, enemigo o aliado. De nosotros depende elegir a quién tenderle la mano y a quién clavarle un puñal.
***
El que no fue amado por su madre, no podrá ni sabrá amar a nada ni a nadie. Ni siquiera a sí mismo. Salvo que se trate de un ser superior.
***
Quien no ha sufrido verdaderamente tiene sólo dos destinos posibles: si es un pobre hombre, será un resentido; si es un alma superior, será un santo.
***
El perdón que no exige enmienda es contrario al amor.
***
El aceptar estoicamente el infortunio es una forma cómoda de no hacerse responsable del propio destino.
***
La felicidad consiste en vivir con uno mismo y con el mundo siendo, en ambos casos, la misma persona. Dicho de otra forma, la felicidad consiste en no traicionarse.
***
Siempre es más arduo, difícil y trabajoso ser coherente con uno que conllevarse. El asunto es que los grandes trabajos rinden grandes ganancias.
***
Soy todo lo que he sido, pero soy aún más en virtud de lo que deseo ser.
***
La admiración y la envidia son una misma cosa. La diferencia estriba en la pasta humana del que porta el sentimiento.
***
El necio cree en sí mismo en todas las ocasiones. El inteligente cree en sí mismo solamente después de haber dudado de sí mismo.
***
Todo lo que vulgarmente se conoce como amor no es más que conveniencia. El verdadero amor no es conveniente, sino sabio.
***
El conllevarse no es amor, es hipocresía interesada.
***
Quien te ama verdaderamente te dirá cosas que duelen, pero siempre para evitarte sufrimientos mayores. De otra forma, no te ama, te usa.
***
No bien se ha nacido, el hombre tiene dos posibilidades: buscar la felicidad o apartarse de ella. En el segundo caso, el que no se suicida, es un idiota.
***
No hay bienes que no tengan su costo, ni siquiera los gratuitos, porque quien no ha luchado para obtener un bien, no ha vivido.
***
Lo único interesante que nos ofrece la vida es la posibilidad de ejercer nuestra voluntad de ser. De ser feliz, de ser amado, de ser amante, de ser admirado y hasta de ser envidiado y odiado.
***
Todo lo que somos y tenemos es perecedero. Lo único perdurable es lo que dejamos de todo lo que hemos sido.
***
El amor verdadero es una obra de arte realizada a cuatro manos.
***
Nunca creas en las palabras de amor: son flores destinadas a marchitarse. Es más saludable que creas en los hechos.
***
En poesía, el amor es gratuito y ficticio, y como todo lo gratuito y ficticio, poco valorable.
***
Hablar del amor es la forma más fácil de no correr el riesgo de vivirlo.
***
El dinero y el sexo son buenos analgésicos. Pero no curan.
***
La soledad es la más grata de todas las compañías.
***
La verdad sólo aflora en la severa búsqueda a la que sometemos a nuestra conciencia. Eso siempre duele y conmueve al propio corazón.
***
El pesimismo a ultranza es un instrumento para la consolación.
***
La aceptación del sufrimiento es una cobardía, porque es una forma de no sufrir.
***
Todo lo que escapa a nuestra conciencia es signo de debilidad.
***
El pesimista ignora el drama de quien admite el sufrimiento pero se resiste a resignarse. Ignora el drama de la infinita voluntad.
***
El hombre inteligente es afortunado porque cuando comete errores es capaz de encontrarles su utilidad.
***
El carácter trágico de la vida consiste en la obligatoriedad de la elección. Es decir, la libertad es la responsable del carácter trágico de la vida.
***
El hombre débil que no ha crecido moralmente, se apoya en la posibilidad del suicidio, pero no lo comete.
***
El destino no es más que la consecuencia del pasado.
***
Las cosas gratuitas son las que más cuestan, porque nos obligan al enorme y decepcionante esfuerzo de comprender por qué son gratuitas y por qué nos han tocado a nosotros.
***
Los únicos capaces de decir la verdad son los audaces y los cristos. El verdadero poeta debiera parecérseles.
***
El que está en todas partes, no está en ninguna. Al igual que el “petit metre” del siglo XVIII sólo tiene para dar su frivolidad, pero nada trascendente.
***
El mundo y la sociedad están plagados de mentiras. Por eso la verdad resulta original.
***
Todo amor conlleva penas, pero en el gran amor estas penas son insignificantes en relación a la felicidad que nos provee.
***
Nunca te fíes de los indecisos: ellos no saben siquiera lo que desean para ellos mismos.
***
Cuando el amor no es valiente, no es ni siquiera amor. En todo caso, es amor propio, que es la antítesis del amor verdadero.
***
Todo hombre que desea un amor incondicional no desea el amor de una mujer, sino el de una madre.
***
Si se acepta un amor que trae más sufrimiento que felicidad estamos ante un caso de masoquismo patológico.
***
Todo el amor es cierto. Mientras dura.
***
Amar es la posibilidad de mirarse de espaldas. De ahí que, para conocerse, no cabe otro camino que ejercer el amor.
***
El matrimonio urdido sobre un futuro conveniente no deja de ser un símil de una sociedad en comandita por acciones. Simple negocio.
***
Si en el verdadero amor, todo es malo, no es ni amor ni verdadero, es malo.
***
El recuerdo mide el amor y el olvido, la insignificancia.
***
Un beso dado sin amor cuesta muy poco, pero envilece tanto a la boca que lo da como a la que lo recibe.
***
El tosigo cotidiano mata a cualquier dicha posible, aun a la que se empeña en ser grandiosa e indestructible.
***
La única pobreza que se asemeja a la insignificancia es la pobreza de espíritu.
***
Juego con lo que se ve, con lo que se transita, con lo que se recorre y amo solamente aquello que comprendo.
***
El amor que se remite a ver, tocar, transitar y recorrer es el apropiado de los pajeros.
***
Amor es deseo de conocimiento, dijo Pavese. Y el verdadero amor siempre nos deja una cuota de ignorancia.
***
Recordar el sufrimiento es una manera de olvidar el amarse a sí mism.
***
A muchos hombres no los he querido y ello encierra una coherencia implacable.
***
El desamor es el producto lógico de una primera y estúpida equivocación.
***
Cuando un hombre se desnuda, todo su poder quea de manifiesto.
***
La pequeña felicidad sólo es redituable para los cobardes.
***
El verdadero héroe es aquel que piensa que la felicidad depende de él mismo.
***
En el sexo de la mujer se encuentra el origen. De allí en más todo aquello que le endilgamos al azar no es más que una justificación de los ineptos.
***
El olvido es el placebo de los tontos y la memoria la vacuna de los fuertes.
***
No hay mejor amigo que el verdadero amor, porque el verdadero amor es el que está con nosotros en todos los momentos.
***
El hombre común ama sin plenitud, pero nunca es consciente de su insignificancia. Y por ello cree que es feliz.
***
El superar el miedo siempre es difícil, pero la plena felicidad nunca ha sido cosa fácil.
***
Hay una buena manera de evitar las mentiras del mentiroso: no hacer preguntas.
***
La gente común, miente, porque es más común la cobardía que la valentía.
***
El cobarde no puede ser otra cosa más que un esclavo, porque vive preso de sus propios miedos.
***
El que se miente a sí mismo, es un pobre tipo. El que miente a los demás, es un mal tipo. Lo común a ambos es que la felicidad le es imposible.
***
He hecho cosas deleznables. Lo único bueno de ello es que ni me las olvido ni me las perdono.
***
Cuando a la palabra no se la destina a decir, al menos, una verdad, se la corrompe.
***
Toda dificultad existe nada más que para ser superada. Adjudicarle otro propósito es cosa de necios.
***
No se trata de ingenuo optimismo. Se trata de fuerza, coraje y voluntad para desafiar al destino.
***
La mejor parte de la vida es este momento, porque es en este momento en el que puedo vivir, es decir, pensar, hacer, elegir.
***
Yo tengo un Dios y parte de ese Dios está en mí. Por lo tanto, debo honrarlo.
***
Sólo es poeta, “in strictu sensu”, aquel que es capaz de poner en palabras su propia voz y la voz del Otro.
***
Es tonto quien no encuentra pérdida en la ganancia ni ganancia en la pérdida, pues vive en vano.
***
No se debe permitir que lo que no se puede hacer defina lo que sí se puede.
El pobre entiende mejor el poder del dinero y el rico la impotencia del dinero.
***
Sólo se logra una obra de arte cuando el elemento irracional misterioso que la engendra actúa en absoluta libertad.
***
Soñar es una forma de crear y, al igual que la creación artística, nunca podremos explicar ni las motivaciones ni los contenidos profundos.
***
La verdadera riqueza expresiva, esto es, la dotada de mayor intensidad, no se logra por acumulamientos sino por exclusiones, elusiones y alusiones.
***
Para una mujer tonta el único camino hacia la felicidad es el enamorarse de un hombre.
***
El verdadero poeta es, por naturaleza, un andrógino.
***
El pequeño amor es sensatez. El gran amor es locura. Pero la mayoría de la gente ni es sensata ni es loca. Es mediocre.
***
El sensato suele ser medroso. Esta es la causa de su indigencia.
***
En cuanto al orgasmo, no hay forma verdadera y real de poseer si no se es poseído.
***
Hay dos tipos de suicidas: el homicida impotente y el hombre capaz de autodeterminaciones. El primero se suicida por despecho, venganza o desesperación. El segundo, por convicción.
***
No es justo que en relación a los dos actos más importantes de nuestra vida, nacer y morir, nuestra voluntad no tenga ninguna injerencia.
***
El único suicidio honesto es el que se medita largamente.
***
Quien se suicida por causa de otro no merece compasión, sino lástima.
***
Si la felicidad se identifica con lo placentero e incluye la dimensión de la realidad, deja de producir goce, esto es, deja de ser felicidad cuando se divorcia de lo real.
***
El hombre, con su propia aparición, ha infringido el orden del mundo.
***
El nihilismo posmoderno es una forma de suicidio o una manera de ejecutar el castigo de Dios en el Juicio Final.
***
La poesía concluye aquello que Dios dejó sin terminar.
***
El problema de la posmodernidad es que el mismo Dios no se considera Dios ni se cree a sí mismo.
***
En la medida en que la mujer ha ganado terreno en el campo de la masculinidad, el varón lo ha hecho en el campo de la feminidad. La pareja actual ha perdido el sentido de la diferencia. De la carencia que es, en definitiva, el origen dl deseo.
***
Llegar a ser Dios quiere decir haber ensanchado tanto el alma como para que sea capaz de comprenderlo todo.
***
La eternidad es un instante lo suficientemente largo como para tomarlo en broma.
***
La muerte gira sobre el silencio como un pájaro hambriento.
***
Éramos niños. El dejó de serlo con el paso del tiempo y lo único que guardó de la niñez es esa cierta perversidad.
***
El tiempo distinto rescatado por el arte asegura el único tipo de inmortalidad que el hombre puede llegar a conocer.
***
La vida crea las diferencias. La muerte, las anula.
***
Hay veces en que la vida se paga con la muerte.
***
El que ama a la Humanidad aprende a odiar a los humanos.
***
El ponerse frío y convulso el testículo derecho es síntoma mortal.
***
Lo posible no es siempre lo real. Vivir es el oficio mediante el cual se hace posible lo imposible.
***
Somos, ontológicamente, amor.
***
Los que adolecen de frenesí después de los cuarenta, no se curan.
***
A veces parece que la felicidad existe.
***
La vida quizás sea una forma especial de la muerte.
***
Ha sucedido de tal forma. Y no es más que una de las tantas formas en que pudo haber sucedido.
***
Ni la miseria acongoja tanto como la nulidad del alma.
***
Hoy creo en Dios porque no puedo creer en mí. Lástima saber que es una excusa.
***
Quise ser como ella y al final descubrí que ella no era como yo quería.
***
Creer en algo es acercarse a la verdad de algo. Pero sólo acercarse.
***
La vida es una hoguera siempre a punto de extinguirse.
***
Nos han enseñado a prever cada paso de cada minuto de cada día. Nos han entregado demasiadas llaves para ordenar las rutinas de un solo destino.
***
La morte é l’ombra della vita. Senza lei non avevano un luogo dove trovare la pace.
***
Los calvos no padecen várices de consideración. Y si las padecen, les vuelve a crecer el pelo.
***
Buenos Aires me queda grande de madrugada.
***
Uno ha tocado el fin cuando advierte que la vida ha sido una ilusión. Desde ese momento se empieza a soñar con la muerte, que es otra ilusión.
***
Pongo mi consentimiento en todo lo que hago.
***
Morirse es, de por sí, una indecencia.
***
Quien sabe muchas cosas habla poco y pregunta mucho.
***
Toda escritura es una trágica alteración de una página en blanco.
***
Todo lo que doy es todo lo que soy.
***
La vida es corta, el arte, largo, la ocasión, fugitiva, la experiencia, falaz y el juicio, dificultoso.
***
Yo creo en la verdad, aunque es posible que existan otras verdades.
***
Tengo demasiados sueños como para tener sueño.
***
La vida se vive en un solo sentido: hacia la muerte.
***
Vivir es una enfermedad del espíritu.
***
Lo único permanente, además del amor verdadero y la muerte, es la calvicie.
***
Si le encontrara alguna explicación al fracaso podría morir en paz.
***
Uno puede huir de la vida, pero no escapar de la muerte.
***
Sueño y pensamiento: dos caras de una misma trama.
***
Sólo se escribe sobre lo perdido.
***
Uno es el comienzo de todo. También el final.
***
La literatura siempre entraña una forma de conocimiento, un modo de develamiento de la realidad.
***
Muera en pensamiento cada mañana y ya no temerá morir.
***
El pretexto de la poesía es la realidad.
***
Al acumular certezas se multiplican las incógnitas.
***
La tradición nos ahorra la fatiga de pensar.
***
Es en la palabra donde la realidad se duplica.
***
La concepción de la realidad es sólo una lectura entre muchas posibles.
***
La muerte es un acto convencional.
***
Ser objeto de deseo de otro depende de cuánto se ama uno a sí mismo.
***
Tengo tanta esperanza en mi país como miedo a perder la esperanza.
***
Cada vez que comienzo algo tengo la ilusión de que será perfecto.
***
Hombre que no sueña, enloquece.
***
La literatura exhuma la verdad escondida en las mentiras humanas.
***
Una forma de tristeza es la risa sin sentido.
***
Hay más fe en la duda honesta que en todos los credos.
***
Los artistas son al resto de la humanidad lo que los seres humanos son al resto de la creación.
***
A veces tengo conciencia de que la soledad es lo que nos define como personas.
***
Siempre hay una respuesta del prosaicamente cuerdo al poéticamente enloquecido.
***
La soledad es un acto de amor hacia uno mismo.
***
Aunque sea transitorio, vivir es la dimensión definitiva del hombre.
***
La paciencia es una forma de la desesperación disfrazada de virtud.
***
La vida triunfa puesto que es ella la que rige a la muerte.
***
Basta con que el poeta sea la conciencia culpable de su tiempo.
***
Es tan necesario decir lo que se piensa como pensar lo que se dice.
***

martes, 1 de abril de 2008

ESPAÑOL - PORTUGUES / POEMAS

DE LA SOLEDAD

Noche abierta al hastío,
ternura gris de polvoriento olvido,
insomnio quieto
y carne de vendavales rotos
sobre una lágrima
desconcertada y sola.


DA SOLIDÃO


Noite aberta ao fastio,
ternura cinza de empoeirado esquecimento,
insônia quieta
e carne de vendavais rotos
sobre uma lágrima
desconcertada e só.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DE LO IMPOSIBLE


Con pies de nácar y corazón de aljibe
no se puede.

No se puede
con manos de jilguero y palabra de roble.
Imposible con ojos transparentes,
con sueños anidados en la cumbre del cóndor.

No se puede
transitar entre estiércol,
vivir la vida chica.


DO IMPOSSÍVEL


Com pés de nácar e coração de algibe
não se pode.

Não se pode
Com mãos de pássaro e palavra de carvalho.
Impossível com olhos transparentes,
cm sonhos aninhados no cume do condor.

Não se pode
transitar entre esterco,
viver a vida pequena.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DE LO QUE TIENE LA VIDA


Has encontrado acíbar,
dura hiel que fatiga
tu boca de mariposa ensombrecida,
hastío y soledad,
amor brutal y besos desolados.

Eso tiene la vida
de trágico y de intrépido,
de anatema y promesa.
Eso tiene la vida
de feroz esperanza.

A la vuelta del sueño
está tu Rocinante que te espera.


DO QUE TEM A VIDA


Encontraste dissabor,
duro fel que fatiga
tua boca de mariposa entristecida ,
fastio e solidão,
amor brutal e beijos desolados.

Isso tem a vida
de trágico e de intrépido,
de anátema e promessa.
Isso tem a vida
de feroz esperança.

Em torno do sonho
está teu Rocinante que te espera.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DEL AMOR PRESENTE

Descubrir
tu voz de enredadera
anudarse a mis ojos
vueltos hacia la noche
y el rastro de tu boca,
sombra que se detiene en el misterio
de mi cuerpo desnudo.

Descubrir que te amo
después de haberte amado.


DO AMOR PRESENTE


Descobrir
tua voz de trepadeira
enlear-se nos meus olhos
virados para a noite
e o rasto de tua boca,
sombra que se detém no mistério
do meu corpo nu.

Descobrir que te amo
depois de te haver amado.

Tradução: María Toscano

***

DE LO QUE VUELVE


Hieres hoy mi costado de paloma
con tus juicios adversos y tus dardos de sílex
y me has quebrado a ultranza
el ala que me queda.

No es lícito que ansíes un pájaro sin vuelo
porque ansiar la tristeza
más que amor, es escarnio.

Mi costado de tigre
te espera agazapado.


DO QUE VOLTA


Feres hoje meu costado de pomba
com teus juízos adversos e teus dardos de sílex
e quebraste de longe
a asa que me ficou.

Não é lícito que anseies um pássaro sem vôo
porque ansiar a tristeza
mais que amor, é escárnio.

Meu costado de tigre
te espera escondido.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DE LO IRREPETIBLE


Es que esta noche
puede ser la primera,
la última
o la única
y yo sin comprender
que acaso sea
la primera,
la última
o la única
en la que ese rumor de viento desganado
y los ojos de un gato
se dan cita.


DO IRREPETÍVEL


É que esta noite
pode ser a primeira,
a última
ou a única
e eu sem compreender
que talvez seja
a primera,
a última
ou a única
na que esse rumor de vento desgostoso
e os olhos de um gato
se encontram .

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DE LAS PALABRAS


¿Para qué las palabras
si está el beso
y el tiempo que transcurre
y el delicado fuego
de amapolas ardientes?


AS PALAVRAS


Para que as palavras
se está o beijo
e o tempo que transcorre
e o delicado fogo
de amapolas ardentes?

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DEL DESEO


Bien quisiera ser yo aquella palabra
que está en todas las bocas y los versos,
aquella inevitable, la más franca,
la que carga con siglos de ejercicio
y encuentra su lugar en toda lengua.

¡Cuánto mejor sería mi existencia
si en lugar de persona fuera verbo!


DO DESEJO


Bem quisera ser eu aquela palavra
que está em todas as bocas e os versos,
aquela inevitável, a mais franca,
a que leva com séculos de exercício
e encontra seu lugar em toda língua.

Quão melhor seria minha existência
se em lugar de pessoa fosse verbo!

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DEL ENCUENTRO CON MI MUERTE


Acá nos hemos visto,
impaciente y árido esqueleto
cuando ya las magnolias descansaban
y el rencor descansaba
oculto en un silencio sin eco ni nostalgia.

Nos hemos dicho adiós
en esa oscura orilla que separa
la vida de la muerte.


DO ENCONTRO COM MINHA MORTE


Aqui nos vimos,
impaciente e árido esqueleto
quando já as magnólias descansavam
e o rancor descansava
oculto num silêncio sem eco nem saudade .

Nos dissemos adeus
Nessa escura margem que separa
a vida da morte.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

DEL ULTIMO INSTANTE


Aquí me atañe a mí la sepultura,
el primer esqueleto y la mortaja
de tiempo hilado, encaje de recuerdos
que llegado este fin ya no son nada.

Aquí me atañe a mí estar presente
con la voz trasgresora de la vida
que si la muerte encuentra mi sepulcro
después de haber vivido, ya no importa.


DO ÚLTIMO INSTANTE


Aqui me corresponda a mim a sepultura,
O primeiro esqueleto e a mortalha
de tempo fiado, renda de lembranças
que chegado este fim já não são nada.

Aqui me corresponda a meu estar presente
com a voz transgressora da vida
que se a morte encontra meu sepulcro
depois de haver vivido, já não importa.

Tradução: Valeria Duque do Santos

***

TE ACOMPAÑA LA MUERTE



Te acompaña la muerte a todas partes.


Te acompaña la muerte y sus falanges,

los malares sin rostro y en los huecos

ninguna luz anida y la tiniebla

tiñe de oscuridad los crisantemos

que sólo por amor son amarillos.



Te acompaña la muerte en las palabras

y por tu voz se ensalman los tosigos

que corroen la luz de cualquier duende,

el perfil adecuado de la rosa,

la extraña maravilla de la vida.



Todo muere cuando se mata el sueño

de creer que la vida es más que muerte,

cuando el perfume en flor nada perfuma,

cuando el alba anochece sin ser tiempo,

cuando el pájaro vuela y se derriba

sin llegar a la rama, muerto el canto.



Te acompaña la muerte y estás muerto.


A MORTE TE ACOMPANHA




A morte te acompanha a toda parte.





Acompanha-te a morte e suas falanges,


os malares sem rosto e nos vãos


nenhuma luz sobrevive e na treva


tinge de escuro os crisântemos


que só por amor são amarelos.







Acompanha-te a morte nas palavras


e por tua voz se conjuram os tóxicos


que corroem a luz de qualquer duende,


o perfil a que a rosa corresponde,


a proscrita maravilha da vida.





Tudo morre quando se mata o sonho


de acreditar que a vida é mais do que morrer,


quando o perfume da flor já não perfuma,


quando a aurora anoitece antes do tempo,


quando o pássaro voa e cai


sem alcançar o galho, já morto o canto.







A morte te acompanha e jazes morto.

Tradução: Maria José Limeira

***



A CONTRAFILO








Corazón, usted sabe,



la sonrisa tajeada que le muestro



se cocinó entre curdas, retrucos y arrabales,



urdió con tiempo la diagonal de la locura





y a filo puso un corte a la esperanza.










Ya sabe, corazón, qué poco puede





la utopía desnuda y sin zapatos,





qué nada emparda para alentar el pulso





y esconderse el olvido en las ojeras,





buscar todos los pasos que se fueron,





la cicatriz de un sueño





que nunca ha despertado.










Lo sabe, corazón, porque se muere





con cada sol que muere con nosotros





y no quedan razones para el día.








ADAGA DE DUPLO FIO















Coração, você sabe,





o sorriso entrecortado que lhe mostro





fundiu-se entre dores, retraços e arrabaldes,





urdiu com tempo a diagonal da loucura





e à força deu um golpe na esperança.










Você sabe, coração,





que pouco pode





a utopia sem roupas e sem sapatos,





sem nada para manter-se em pulsação





e esconder esquecimento em círculos,





recuperar os passos que se foram,





a cicatriz de um sonho





que não se realizou.










Você sabe, coração,





por que se morre





com cada sol que morre dentro de nós,





sem razões para um novo amanhecer.






Tradução: Maria José Limeira

***

PEQUEÑA BALADA PARA EL AMOR CELESTE















Ángel a mis espaldas te consiento


la tarea estival de florecerme


cuando sólo raíz bajo la tierra


apenas se atisbaba el sol abierto.








¿Acaso en esta flor hay un perfume


o el tiempo lo ha diluido entre zarzales?.


Mi boca espera del labio que palpita


un arrullo que acaso era perdido.





Cierro los ojos puros y al ensueño


de despertar en flor me maravillo.









BREVE BALADA AO AMOR CELESTIAL










Anjo, a minhas espáduas te concedoa


tarefa estival de florescer-me


quando tal qual raiz por sob a terraapenas


se adivinhava ao sol aberto.







Acaso nesta flor inda há perfume


ou o tempo o diluiu entre cascalhos?


Minha boca espera do lábio em brasaum


arrulho que acaso se perdera.





Cerro os olhos puros e na esperança


de despertar em flor me extasio.





Tradução: Maria José Limeira










Poemas de Long-Ohni en edición bilingüe





sábado, 29 de marzo de 2008

Fernando Sánchez Zinny: Estudio crítico de "Acerca"

Acerca de Acerca, o de la poesía escultórica (*)

por Fernando Sánchez Zinny

Bastará con decir “una gran poesía escultórica” para designar la que nos presenta Long-Ohni en Acerca, pues justamente se trata de eso: de la opción, muy precisa y manifiestamente deliberada, en favor de un tipo de poesía vinculado, ante todo, con la expansión de la sustancia, con el volumen conceptual, con lo cóncavo y convexo que entrañan las palabras cuando se aproximan a la plenitud de su dimensión, a la gravosa totalidad de sus acepciones.
Es obra en la que una peculiar poética descuella insoslayable; autores hay (o sensibilidades, si mejor parece) que prefieren enmascarar el sentido último de su aporte, que intuyen adecuado dejar sombras en las que la luz reflejada atinará a trazar entramados y claroscuros. En cambio aquí nos encontramos, de modo por demás definido, ante una proposición absolutamente inversa y esto –muy a las claras, es obvio– no debido a arrebatos o a “iluminaciones” presuntuosas, sino como despacioso trasunto de una actitud consistente a propósito de cómo encarar la naturaleza de lo vital, la función de la poesía y la finitud de las aspiraciones.
En figurado escenario se descorre el telón y queda a la vista un monumento puesto bajo diafanidad plena; su tamaño y arquitectura lo hacen capaz de amparar la comprensión, la confianza, la perplejidad, la aceptación de la angustia: ésa es la poesía de Long-Ohni, según un inducido deslumbramiento que viene a revelarnos, con perceptible avaricia, cómo es el conjunto pero no la personalidad de quien acarreó la materia. Advertir la amplitud y la simultánea estrechez de este doble predicado es el gran requisito, la contraseña que abrirá las puertas de esa poesía y de su trasfondo: la escultura de la que hablamos es un hecho y también lo es el hipotético sujeto contemplador: en el comercio –en principio sólo físico– entre el objeto y la subjetividad que lo asedia se encuentra toda la relación imaginable entre ellos, toda la posibilidad de riqueza y de centelleo, aunque al lado vele otro sujeto, que es el autor “artesanal” de la obra pero éste es un personaje embozado que ha renunciado a manifestarse, para dejar todo el privilegio de la expectativa a favor de su criatura.
Por cierto, a esta concepción solemne y peripatética de la circunstancia poética se contraponen otras, sobre cuya legitimidad es ocioso exponer: está la poesía de la persistencia fluvial, está la de la intensidad y la desesperación del ego, está la del desgarramiento sangrante y también la de la salvífica celebración. Pero en la que ahora abordamos se destaca, con nítidos caracteres y hasta agresiva originalidad, otra fundada en la sabiduría de la distancia y en el infatigable burilado de nociones antitéticas, tareas asumidas por alguien persuadido de que si la perfección es inasequible, seguir el camino que conduce a sus dominios es lo que da razón de ser al poeta. Al respecto, es menester no incurrir en equívocos: Long-Ohni exhibe, a menudo, rasgos discursivos que recuerdan fuertemente a otros autores, de muy distinta índole, pero son afinidades superficiales en cuyos matices radica el quid de la diferencia. Así, construcciones como “levanta su esqueleto y peregrina” traen inevitablemente a la memoria el premioso tartajeo de César Vallejo, pero nada más ajeno a aquello aportado por el peruano el mundo que se ofrece en Acerca, campo segado en que no queda ninguna maleza de sufrimiento sentimental o de inquietud inmediata.
Y en la flagrante contradicción de “por nada cambiaría la inocencia / del jilguero o del ave de rapiña”, anida, ciertamente, un residuo marechaliano, pero muy lejos se halla la elaborada resignación cristiana del sonetista de Sophía de este estoicismo militante que mira las cosas no ya como ajenas sino como espejismos engañosos. Y “persista la memoria por la rosa” no es de Quevedo por mucho que remede su sonriente amargura, sino el fruto de un árbol abonado por imágenes en las que vocablos como “memoria” o como “rosa” actúan a modo de claves de la salvación posible. Y los adjetivos tajantes, las frecuentes expresiones ubérrimas fundidas en bronce, no son de Víctor Hugo, aunque a veces lo parezcan. Después añádanse, todavía, el ordenamiento con reminiscencias cabalísticas, la agobiante disparidad de sustancias, la triunfante unidad verbal y entonces, apenas, se habrá comenzado a recorrer el camino.
A esta altura de la perquisición sobreviene la acuciante pregunta de quién es Long-Ohni. ¿Quién se muestra y oculta tras ese nombre? ¿Cuál es su idioma? ¿Cuál la limosna de piedad o de sapiencia que ha venido a dejarnos? De antemano tenemos la obligación de saber que el interrogado no responderá, que no habrá razones en su boca ni gestos en su rostro. De su ademán displicente acaso quepa interpretar un demasiado escueto “las cosas son así”, o bien “el mundo es como es”, pero serán a lo sumo formas elusivas de un misterio que goza con escabullirse de los indiscretos que esperan comprender lo incomprensible. Más adentro, el rastreador encontrará otros indicios y entonces justificará deducir la existencia de una ética rígida asentada en la autonomía de la obra de arte, en la opacidad necesaria del autor, en el alegato de que “para nada soy quien está ahí”, de que “a nadie importa quien lo hizo”, o aún de que “estoy aparte y no entiendo más que tú esto que casualmente se ha hecho”, cuando no en la paradoja de remitir a frivolidades ideológicas la trascendencia de algo notoriamente valioso, variante de un porfiado juego clasista (o exclusivista) en que asimismo gusta regodearse nuestro fantasma.
Tantas trabas de intelección final acaso revelen reticencias masoquistas o narcisistas que no tenemos derecho a infringir: si Long-Ohni no quiere hablar de sí ni dar razón de sus motivos, es deber de lector considerado respetar esas reservas y contraerse a lo que en sí se le trae, que es mucho. De esa manera nuestra inmersión en la obra tal vez no será absoluta en el sentido en que lo pide el insaciable anhelo de conocer, pero sí tan completa como se nos consciente. Consumidores omnívoros de poesía debemos, pues, reducirnos al papel acotado del crítico formalista, impenitente vigilante de lo exterior, no porque suponga que ello lo es todo sino por haber reconocido, humildemente, que es todo lo que puede alcanzar. Desde ese paradigmático punto de vista, juzgar la esencia profunda de una obra es ceñirse a sus elementos constitutivos y apartar de la consideración las tentaciones de forzar significados o de atribuir asociaciones.
Sometidos a esa regla –seguramente cara a Long-Ohni–, hallaremos ante todo ingenuidad permanente, lentitud marcial de sílabas encadenadas en versos, limpieza ejemplar de ideas que nunca se confunden con creencias. Comprobaremos, asimismo, que hay una prolijidad quizás hasta obsesiva por evitar ex abruptos, por prescindir de hiatos o de “cacofonías vacías”, por atenerse casi invariablemente a consagradas normas de la preceptiva, en evidente esfuerzo por objetivar las posibilidades de acceso a la lectura, dato de particular importancia porque muestra la voluntad –reiteremos: especialmente escultórica al afanarse por incorporar la visión del espectador– de presentar objetos externos al antojo de quien los ha animado: en este caso, la pulcritud estilística funciona como una suerte de libre albedrío vicario de que se ha dispuesto proveer a los textos.
En el terreno conceptual es llamativo –e igualmente clarificador– el criterio antipsicologista que campea a raja tabla en estos poemas, tal vez por la adición bien macerada de componentes del imaginario psicoanalítico, en la medida en que, al menos entre nosotros, ha llegado a representar una suerte de cartabón de conductas convenientes que es plausible seguir, a despecho de la libertad espiritual. Esa posición se convierte en Long-Ohni en aceptación anticipada y esquemática del destino: así es todo, así debe ser y a eso debemos acomodarnos: “Es / definitivamente un infortunio / haber nacido hombre”, dice, muy desde el fondo, y también: “Un huracán de sueños/ ha sido devorado / por el tiempo incesante”. De ese modo es que el ciclo se cierra, que el Fausto occidental se apacigua, mientras Buda mira inescrutable.
Buda mira inescrutable la magnificencia del monumento y, no obstante su arquetípica impasibilidad, queda maravillado: a tal estado lo llevan tanto la solidez del enigma como la acuidad de la alquimia conseguida con sólo módicas negaciones que tampoco son absolutas. La poesía de Acerca no es clásica, en cuanto para nada es convocante; tampoco en rigor es romántica, pues prescinde de la exaltación y de la tragicidad. Menos aún simbolista, pues no hace sino llamar al pan pan y al vino vino. Y tampoco es para nada moderna, adherida como está a una vigilia temblorosa en la que nada queda librado a la improvisación o a la somnolencia.
Pero, opuestamente, es clásica hasta la saciedad al tomar la obligación de filosofar como mandamiento primero; y es romántica si echamos de ver la densidad de la pesadumbre. Sin ser extremosa retiene del viejo modernismo mestizo el afán de escribir con todo el diccionario y de no ahorrar, por ende, términos exóticos y lujosos, ni arcaísmos ni citas eruditas, complicadas aquí con evanescentes prólogos, extraviantes traducciones y heterogéneos añadidos ajenos. Finalmente, a ratos imita –quizá como irónico homenaje a la vulgaridad omnipresente– el dibujo del poema moderno, camufladas la laboriosa polimetría y sus riesgosas asonancias en líneas desparejas que simulan los llamados “versos libres”
La novedad es grande pero no pasmosa, pues el portento se asienta en elementos de sobra degustados desde hace siglos, siquiera desde la aparición del barroquismo y de las formas culteranas que tanto camino han hecho en las líricas italiana y española. Al igual que en esas etapas signadas por la Contrarreforma, en Acerca el poeta se reconoce a sí mismo antes como un intelectual estricto que como un oficiante de magias o un nostálgico de la Edad de Oro. Su labor recae entonces, sobre todo, en una tarea de búsqueda, de investigación… Buscar: he aquí el cometido, ¿pero buscar qué? Si el católico había entendido que la búsqueda era la de la salvación, los grandes románticos trasladaron esa tensión a la búsqueda de un sendero en la espesura del bosque, de una huella por la que seguir adelante hacia algún porvenir deseable Llegamos tras este exordio necesario a la raíz de la nobleza y la potencia de esta poesía singular: no se busca en ella una dirección ya establecida por la cultura y los a priori, sino el final del viaje que ellos prohijan, supuesto una y otra vez tras cada recodo pero siempre postergado en su concreción definitiva. No se procura ya un rumbo sino un arribo; se espera, dicho de manera más directa, morir, morir en paz con uno mismo:

"Es que esta noche
puede ser la primera,
la última
o la única…”

“Parco de voces voy:
con sincero mutismo
me acuno en el silencio…”

“Sobre un corcel de invierno
va el viejo que me alberga…”

“Aquí me atañe a mi la sepultura,
el primer esqueleto y la mortaja
de tiempo hilado, encaje de recuerdos
que llegado este fin ya no son nada”.

Morir, simplemente morir, hallar la soledad, hallar que ésta se “acerca”, cautelosamente aludida en las contraposiciones con los “falsos poetas”, con la “retórica hipócrita”, con “la lengua oscura”, como para manifestar la certeza de que la simplicidad invocada será suficiente para aventar lo nefasto.
Poco a poco todo desaparece y sólo queda la muerte “¿Para qué las palabras / si está el beso…?” De pronto advertimos que todo está muerto. ¿Y el monumento…? No, el monumento no está muerto; él es la muerte.


(*) Acerca, de Long-Ohni, Ediciones de Entrecasa, Saladillo, 2004-2005
Editor / Distribuidor: lucdebonnet@ciudad.com.ar

Algunos poemas de Acerca:

DEL CAPITÁN

¿Qué será del navío si el capitán desmaya?
¿Qué de sus raudas velas inertes ante el viento,
embargado de olas el casco y la sentina,
los obenques crispados
y el mástil todo, vigía de este amor,
desarbolado?

Si el capitán desmaya
no habrá timón ni quilla que resista
y la brújula entera quedará sin sentido,
la rosa de los vientos deshojada
y este amor navegando a la deriva.


DEL TIEMPO NATURAL

Sólo con ver
cómo las olas caen
redondas como pámpanos
sobre la arena hambrienta.

Sólo con escuchar
el aleteo de las hojas
recorriendo el otoño
de la mano del viento.

Sólo con ese pulso
ajeno de minutos
la vida tiene tiempo.


DE LAS PALABRAS

¿Para qué las palabras
si está el beso
y el tiempo que transcurre
y el delicado fuego
de amapolas ardientes?

DEL FALSO POETA

¿Quién como falsa espada empuña el cálamo
y teje en los cabellos de la musa nidos de sombra
que albergan a la Nada?

Si las voces de Safo, lengua de fina espuma,
del báquico Anacreonte y Arquíloco mordaz
de tumbas fueran vueltas tronarían
a coro con Simónides de Samos
y con Píndaro el joven, resplandor de Agrigento
reclamando la luz para Terpsícore.

Deshabitado el verso,
a dentelladas roto y carcomido,
¿ quiénes verán el lirio si no cesa
de encaramarse el lodo entre sus pétalos ?

Ido soy.
Ya dejo en cruenta mano la lira destemplada
pero han de preguntarse
ciegos del todo y secos como esparto:
¿ quién como falsa espada empuña el cálamo
y teje en los cabellos de la musa nidos de sombra
que albergan a la Nada?


DE LO INEFABLE

No hay palabra en mi boca.

Hay, quizás,
silencio imperturbable,
eco sin voz,
grito de piedra muerta.

No hay mundo,
pan,
estrellas,
cuando digo.

Son que se oscurece en un lenguaje
hecho ceniza y viento.


DEL ABISMO
(memoria de la infancia)

Ese que soy yo
disfrazado de Muerte,
el que se asoma al borde del abismo
y aterrado contempla su cara en el vacío,
ése que tiene un húmero y un fémur,
la mirada feroz y el labio inquieto,
pasión desencajada, torvo instinto,
ese sujeto ausente que se mira a sí mismo
como urgente Narciso que horada lo profundo
y le busca el sentido a aquella escena trágica
de crimen y de incesto,
ése quiere vivir
y va muriendo.